jueves, 3 de junio de 2010

¿Pacto sindical?

logo-ccoo_thumbnail Cómo es posible que los sindicatos continúen sentados en una mesa de negociación en la que o pactas lo que se propone unilateralmente o se amenaza con imponer la propuesta del gobierno por decreto?
¡Levantaos de la mesa!

4 comentarios:

  1. sí hombre, y se les acabe el chollo...

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  2. Un saludo. Te sigo, y te dejo unas letras que no son mías, pero que comparto plénaMENTE.


    LOS SINDICATOS, por RODOLFO SERRANO

    Me marcho de vacaciones, pero no quisiera hacerlo sin hacer alguna reflexión sobre los sindicatos y sobre lo que de ellos se está diciendo.

    Hay una moda en los tertulianos de cuestionar la representatividad de las organizaciones sociales, incluidos los sindicatos y la propia patronal. Según estos sabios de todo, los sindicatos y la patronal no representan a nadie porque tiene una escasa afiliación. En consecuencia, ponen en cuestión su capacidad para negociar intereses de los trabajadores a los que, según ellos, no representan.

    No cuestionan, sin embargo, la representatividad de los partidos que, en muchos casos, tienen una afiliación mucho menor. Dicen que, al fin y al cabo, la representatividad de los partidos se la da su resultado electoral.

    No saben u ocultan que los sindicatos tienen también sus elecciones y que su nivel de representatividad se mide, precisamente, por sus resultados electorales. En las fábricas se realizan elecciones que, tal vez, son menos conocidas, pero que todos los que tienen que ganarse el sueldo con un trabajo, conocen y, en muchos casos participan en ellas.

    Pero lo que les interesa a estos tertulianos es deslegitimar a los representantes obreros. Esta ola de atroz neoliberalismo les lleva a defender que cada trabajador puede negociar por sí mismo y, en consecuencia, los sindicatos no valen para nada, salvo para tener a liberados que "ni trabajan ni hacen nada". Es cojonuda, por cierto, la idea de un peón negociando directamente con el empresario sus condiciones laborales o su salario.

    Hace unos meses en un coloquio de gente importante alguien dejó caer precisamente esta pregunta: "¿para qué valen los sindicatos?". Estaba allí Juan Barranco, viejo socialista y viejo sindicalista, ex alcalde de Madrid y actual parlamentario. Visiblemente irritado, contestó: "¿Para qué valen? Pues para que, por ejemplo, haya desaparecido la explotación infantil en el trabajo, para que un trabajador no sea explotado, para tener una jornada de trabajo decente, para tener unas condiciones laborales justas, para defender su jubilación, para que no pueda ser despedido impunemente...y para muchas más cosas. Para eso valen los sindicatos".

    Los sindicatos y la patronal pueden no hacerlo todo lo bien que desearíamos, tienen su fallos, sus egoísmos y sus, en ocasiones, fallos de democracia interna. Pero nadie puede negar que en este país los sindicatos han logrado unas condiciones laborales que, con todas sus carencias, garantizan derechos, hacen más humana la convivencia, logran situaciones de calidad de vida impensables hace unos años.

    Todo ello sin mencionar su contribución al asentamiento de la democracia, su lucha contra la dictadura. Este país sería otro sin unas organizaciones sociales que han asentado y defendido un modelo de convivencia y de relaciones que, a lo peor, sólo los que tienen mi edad, recuerdan.

    Critiquemos a sindicatos y patronal, exijamos de ellos un mayor compromiso, presionémosles para que mejoren las condiciones sociales. Pero no se les puede negar su representatividad. Con todos sus defectos, son la garantía de que los trabajadores están representados y defendidos.

    Estoy harto de tanto profeta y analista que, en el fondo, sólo demuestran su ignorancia.

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  3. http://www.diarioabierto.es/noticia/8812/.html

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  4. También creo en el enorme valor de los sindicatos, es por eso que después de muchísimos años sigo afiliada.
    Creo que, en el caso que nos ocupaba cuando escribí este post, son demasiado blandos.
    Saludos y gracias por leerme

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