viernes, 28 de septiembre de 2012

Anoche mientras dormía


Anoche mientras dormía,
soñé, bendita ilusión!,
que un ardiente sol lucía
dentro de mi corazón.


                                         Antonio Machado


Sueño recurrente: estoy dando clase, voy de excursión con mis alumnos, estoy con mis compañeros.
El miércoles tuve visita en el Clínic. Nada nuevo. Próxima visita dentro de un año. Dado el aumento de peso notable reducción de 30 mg de Xeristar. En eso estoy, ya veremos si esa reducción no implica un aumento del dolor y la fatiga. Probaremos.
Todavía no he ido por el colegio. Me jubilaron a 31 de Enero de 2012 y no he ido ni a buscar mis cosas,ni a ver a mis compañeros. Seguramente piensan que soy una siesa, que dónde está el aprecio que les tenía. Ni lo uno ni lo otro. Todavía no estoy preparada,. Si lo pienso bien aún no lo tengo digerido. 
El sueño de esta noche iba de lo mismo. Había rechazado la jubilación, ¡cómo si eso se pudiese elegir! y me iba a dar clases. Si bien empezaba el curso con normalidad, en octubre ya no podía con mi alma, me arrastraba como tiempo atrás y lloraba de dolor y de agotamiento.
Estoy mejor. simplemente porque si me levanto mal, como hoy, no tengo que forzar el cuerpo, lo mantengo a ralentí mientras se despereza y le permito estar ocioso, descansar para recuperarse. 
Hoy sólo pago el ir y venir de la semana con sus visitas médicas y los compromisos respecto a la vida cotidiana. Mantengo el equilibrio pendiente de un hilo, cuando la más leve brisa, sea física o emocional, me mueve me desestabilizo. 
La suerte es que tengo una gran capacidad de adaptación e intento sacar lo mejor de cada cosa. Así que estoy aprendiendo a hacer cosas que sin tiempo no hubiese podido hacer. Me estoy volviendo más flexible y soy capaz de acostarme sin recoger la cocina si estoy muy cansada. Puedo dedicarme a mis hijas que están en una edad difícil. Me río de las cagadas que hago y por las que antes me martirizaba. En definitiva, me tomo la vida de otra manera. 



2 comentarios:

  1. Hola Carmen. Me suena, me suena. Hace 11 años que estoy jubilada y todavía sueño y sueño. Hay que adaptarse no nos queda otra y disfrutar de los pequeños momentos en los que nuestra enfermedad nos da un respiro. Cuida't, petonets.
    A veure si hi ha sort i es pot llegir aquest comentari. Massa cops no em deixa posar-los

    àngels

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí, la nostra és una feina que fem vocacionalment i costa deixar-la i més tan aviat.
      Petons

      Eliminar

Y tú ¿qué opinas?