miércoles, 5 de septiembre de 2012

¡Qué ahoguen a su puta madre!

Desde que me compré el Ipad estoy desconocida, paso mucho más tiempo conectada a la red. Antes me resultaba tedioso y sobre todo doloroso y molesto el pasarme mucho rato frente al ordenador porque mi espalda no resiste tato tiempo derecha.
Hace ya algún tiempo uno de mis amigos de Facebook, y compañero de profesión, enlazó una película La Educación Prohibida. Ayer pude permitirme el lujo de visualizar una hora de la misma en la cama con mi espalda bien apoyada sobre numerosos cojines. 
La película es interesantísima y, hasta donde pude ver  explica  quién, cómo y porqué se creó la escuela como institución.
Es cierto que la creación de la escuela responde al interés de uniformar a los ciudadanos, de hacerlos a todos iguales en cuanto a conductas, conocimientos y nivel de instrucción. No en vano son los Estados los que gestionan la escuela seleccionando al profesorado, creando el currículo, dotándola de fondos y controlando todo lo que en ella sucede. Quién paga manda y por eso nos dice qué debemos enseñar-aprender.
Durante un tiempo, los movimientos de renovación pedagógica hicieron lo posible por formar al profesorado que, ilusionado se apuntaba a innovar y crear dentro de sus posibilidades y, si bien el currículo era el que era, los métodos variaban intentando obtener mejor resultado en los aprendizajes y, sobre todo en las competencias de los alumnos para adquirirlos.
El conocimiento es ilimitado y está en constante dinamismo, el acceso a él hoy día es rápido y eficaz. ¿Es necesario alojar tantos datos en la cabeza o es imprescindible despertar en el alumnado la capacidad crítica, de reflexión...?
¡Me estoy metiendo en un jardín!
Para empezar deberíamos aclarar los conceptos de Educación y Cultura. Deberíamos aclarar quienes son los responsables o corresponsables de la educación del alumnado. Deberíamos saber cuáles son los valores que debería tener un individuo socialmente válido e integrado. Deberíamos tener un profesorado ilusionado y  no acomplejado por ser un "privilegiado" en tiempos de crisis, un profesorado no pisoteado por los poderes públicos. Deberíamos tener un  Estado que creyese que la educación, no la instrucción, es el máximo capital de un país y pusiera todos los recursos necesarios al servicio de ello.
Mientras no se aclaren cosas como éstas y otras muchas que, sin duda, se me escapan, lo único que nos queda es ir tirando como se pueda, confiar en el profesorado que, individualmente hace lo que puede para que sus alumnos no sean meros borregos que siguen la manada y, como padres, como alumnos agradecérselo.
Lo triste, tristísimo es que, cada vez más, el acceso a la educación, a la cultura, está quedando en manos de unos pocos. Con medidas como la requetesubida del IVA para el material escolar, el cine o el teatro, el  aumento de las tasas universitarias, el aumento de ratios en las aulas, la eliminación de desdoblamientos, la supresión de grupos de refuerzo todo ello por supresión de profesorado. 
Nos dieron un tiempo de tregua y algunos pudimos llegar incluso a la Universidad. En mi familia, la mía, es la  primera generación de universitarios. Nos dieron algo de cuerda y ahora tiran de ella para ahogarnos aunque yo lucharé con uñas y dientes para que ahoguen a su puta madre porque si hace falta me quedo sin vacaciones, sin peluquería, sin cine y si hace falta sin comer, porque como dice aquella, ¡Yo, por mis hijas matoooooooooo!

¡Ya ma salío la vena choni!

6 comentarios:

  1. Estos días me esta entrando complejo de mujer calculadora.... pero calculadora con las pilas gastadas, ya que sumo 2+2 y me da 3.....
    Nada, no salen las cuentas, restamos de aquí para poner allá.
    Ahora salta mi hijo que en febrero nos llegará la factura de una asignatura cuatrimestral. OOOOH !! Que detalle del ministerio, nos deja pagar a plazos.
    Por cierto el lunes facturo a dos niños camino a la ciudad condal. Ya hablaremos.

    En fin, sigo con mis lanas... así no pienso, que pensar mucho también es malo.

    Besitos.

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    1. Mira Marian, complejo de calculadora y de rata absoluta, a mí tampoco me salen las cuentas, ya te contaré. Ya sé, mal de muchos consuelo de tontos. No sé a dónde vamos a ir a parar, ya parezco mi madre con este tipo de frases hechas.
      Alégrate de que vengan los dos juntos, por lo menos pueden compartir la fiambrera.
      Ya sabes, cualquier cosa aquí me tienen

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  2. Ne encantó el final, ja, ja. ¡Ay señor! ¿que hemos hecho para merecer esto? yo me quiero desintoxicar un poco, me estaba poniendo (y sigo) muy atacada, por eso, estos días no estoy compartiendo nada referente a esta asquerosidad de clase política, la cual quiere que volvamos a los viejos tiempos, que estudien los hijos de papá, el resto incultura total, así les podrán manejar mejor. Ayer vi algo en El Intermedio, lo cual, en vez de risa me dio ganas de llorar, ver como se pueden reír al revés y al derecho, de personas con escasa cultura, y lo peor, que no se daban cuenta, ya fuera viejo o joven. No sigo, que me ataco, y por ahora prefiero decir OMMMMMMMMMMMM. Besitos guapa.

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  3. Gracias Carmen, ya sé que puedo contar contigo.


    LLama y cuenta, pa´ke nos dessss-ahoguemos juntas.

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  4. Oh!!! con lo bonito que empezaba el post, con ese amor de aparato que mi hija quiere más que a su chico y mira el final, porfa, no me lo recordeis. Yo que estaba empezando a pensar que las matetemáticas no son lo mio y veo que no son de nadie. Como la cosa siga así.... al cole de nuevo, si quedan coles y profes.

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  5. Me encanta tu sentido del humor a pesar de todo, chica que fuerza...

    besicos y salud.

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Y tú ¿qué opinas?