jueves, 10 de enero de 2013

Con Dios me acuesto, con Dios me levanto...



O lo que es lo mismo ¡Sin novedad en el frente mi brigada!
Sigo con los dolores. Son como ayer intensos, muy intensos. Esta hija de puta intenta por todos los medios acabar con mi fortaleza física y mental pero quiero que sepa muy señora mía que, como dice Luis García Montero en su entrada de hoy, la servidumbre no se acepta. No voy a consentir que pueda usted conmigo. Sé que me lo va a poner muy difícil pero le recuerdo que perder una batalla no significa perder la guerra y que lucho con mis exiguas fuerzas para seguir adelante con la mayor dignidad posible.

8 comentarios:

  1. Cari tu puedes Pa´Lante.

    Besos.

    Tq.

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  2. Ayer te leí, pero no estaba yo con muchos ánimos para contestar, no creas que hoy la cosa está mucho mejor, pero bueno, hace sol, y me voy a caminar un rato, lo que pueda, me he tomado un calmante y mientras dure aprovecho.
    Me encantó el articulo, y es cierto, no hay que permitir que estos dolores nos amarguen más de lo necesario, así que ánimo Carmen, a la vuelta te comento el de ayer. Un beso preciosa.

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  3. Carmen, no hay mal que 100 años dure. Animo, puedes con ello.

    Un beso.

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  4. Hola Carmen, desitjo que estiguis millor, ufffff De cap manera ens hem de deixar vèncer. Cuida't, petonets.

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  5. M. Esperança9/3/13 14:17

    Te entiendo perfectamente, me he visto tan reflejada: Soy maestra, tengo 53 años y llevo desde los 40 más o menos.
    Me ha gustado tu artículo de la pérdida de vida social. Se han quedado "amigos" por el camino, creo que no lo han llegado a entender porque "como hago buena cara, no tienes pinta de estar mal"...
    Antes también iba al Clínic pero de año en año no me solucionaba nada, si te sirve ahora me llevan en la Dexeus y voy cada dos o tres meses. También voy a hacerme acupuntura y me ayuda mucho a mitigar el dolor.
    Besos

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  6. Pues vamos, tenemos muchas cosas en común. La edad similar, la profesión y la enfermedad. Tuve "la suerte" de que jubilaran hace un año. Desde entonces mi capacidad económica ha descendido pero mi calidad de vida ha aumentado. Puedo permitirme el lujo de atender a las necesidades de mi cuerpo y eso es mucho.
    Como la gente no ve tu discapacidad cree que finges, que exageras. Tendremos que llevar el carnet de discapacitada en la boca para que nos crean. Yo ya paso de justificarme, la ignorancia es muy osada.
    Saludos y cuídate mucho

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  7. ¡Hola, Carmen! de pura casualidad, enredando un poco mientras buscaba manualidades de cualquier tipo, he dado con tu blog y con tus entradas sobre la fibromialgia.
    Yo tengo 58 años, soy administrativo de sanidad (ahora como todo el mundo, en paro) y estoy en pleno proceso de estudio de los médicos para saber qué tengo. Ya van tres que me han dicho que es fibromialgia, aunque debido a los recortes de sanidad me tienen sufriendo sin tratamiento específico...
    Me he sentido identificada en todo lo que cuentas, los dolores, la fatiga, la falta de vida social, la angustia... y quiero darte las gracias porque de alguna manera, al leer lo que tú cuentas, me he sentido un poco menos "bicho raro"
    Espero que lo lleves con paciencia...¡Animo!

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  8. Estas aca a tu lado, aun leemos y deseamos.
    un fuerte abrazo.

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