miércoles, 11 de mayo de 2011

Lección matinal


Alexandra, que tiene catorce años,  entra a la cocina donde tengo la radio puesta. Sale y dice:

-Ahora los hijos del Bin Laden quieren denunciar a Estados Unidos. Pues muy bien hecho, porque han matado a su padre y sin juzgarlo ni nada.



¡¡Niña, que aún no me he tomado el café!!





6 comentarios:

  1. Y cuando te tomaste el café... qué?

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  2. ues una vez empastillada y con la cafeína corriendo por mis venas me dí cuenta de que tiene unas ideas loables:
    Primero piensa que como hija debería defender a su padre en cualquier circunstancia.
    Segundo cree en la Justicia y en el derecho a un juicio justo
    Por otra parte interpreto que rehuye del ojo por ojo, diente por diente.

    Así que, por todo ello, concluyo que tengo una gran hija.

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  3. Tres cualidades muy loables, y más en una chica de su edad.

    Pero también hay que explicar, para tener una óptica más amplia el quién, el cómo, el cuándo, y sobre todo el porqué de la actitud de tal sujeto y cuánta sangre y dolor ha provocado en el mundo.

    Y que tienes una gran hija, indudable.

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  4. Ya tendrá tiempo de darse cuenta de que este mundo es una farsa.

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  5. Más que una farsa, un complejo lleno de utopías.
    Unos van despertando antes que otros.

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