lunes, 11 de junio de 2012

Me la encontré en la calle.

No tengo síndrome de Diógenes pero hay cosas en la calle que valen la pena. El otro día no me traje dos sillas a casa porque no tengo espacio pero hubiesen sido una buena oportunidad para aprender a tapizar. 
Cuando me encontré esta caja la vi como un excelente soporte para aprender. Si no queda bien siempre puede acabar donde la encontré. Así que después de fregarla con un buen estropajo, lavavajillas y lejía, le di una mano de lija, la pinté y la decoré con la técnica del decoupage y unos motivos marineros que imprimí.

Aquí el resultado

De momento creo que la voy a utilizar para guardar utensilios de pintura

2 comentarios:

  1. jaaajaaajaaaa....Viva el síndrome de Diógenes!!!!! Te ha quedado espectacular!!!!
    Creo que me daré una vuelta por los contenedores de mi ciudad ;-)))

    Un besazo y gracias por tus palabras.

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  2. Te quedó estupenda, el otro día vimos dos sillas, que por falta de espacio, no me las traje, yo tapizo las mías desde hace mucho, ahora con la rizoartrosis del pulgar, lo tengo difícil, pero puedo dirigir la obra. Lo que si recogimos fue un mueble de madera maciza para cocina,si encuentro la foto, te la mando, lo único que tenía era roto los tiradores de los cajones, me dio un poco de apuro, pero lo subimos a casa, lo lavamos, un poco de lija, se barnizó, y le compré unos tiradores, de media concha, quedó precioso, se lo di a mi hija para la cocina, está loca con su mueble.

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